El planeta es único, pero la tierra no es la misma en todas partes. Hay zonas muy fértiles, hay zonas desérticas, hay selvas, hay zonas rocosas, etc. Existen características de suelo, altura, vientos y clima que determinan para qué es mas propicio una zona que otra. Además, un mismo producto por lo señalado, mas motivos culturales y tradicionales de cada pueblo, tienen formas distintas de tratamiento. Modos de elaboración que contribuyen a que se distingan determinadas cosas entre un lugar y otro. En cada lugar, cuando se conjugan todos estos factores (materia prima con un suelo propicio, el clima justo, temperatura, humedad, sol, lluvias, etc.) para que un determinado producto sea propicio para su mejor desarrollo, son una diferenciación natural y cultural que da muchas veces a ese producto un valor mayor.
Así por ejemplo cuando decimos que comí un jamón de Parma..., o fumé un habano de Cuba..., o tomé un escocés, o disfruté un turrón de Jijona..., no interesa saber la marca ni quién lo elaboró, cuando o como, ya sabemos que esos productos son buenos por solo ser de donde son.
Cualquiera de esos productos pueden ser elaborados en otro lado, pero el sello de pertenencia que tienen los originales, tienen por sí un valor de calidad otorgados por una tradición cultural e histórica que no puede ser superado.
Los productos de origen se pueden imitar, de hecho abundan innumerables intentos en muchos casos, pero no es lo mismo comer un jamón “tipo” Parma que un jamón “de” Parma.
La Denominación de Origen se refiere siempre a un producto de una zona geográfica delimitada, pero además expresa modos de producirlo con un estilo cultural que tiene su origen en la historia.
EL verdadero “champagne” es el de la zona de Champagne al noroeste de Francia, donde también se creó y perfeccionó en el correr de los tiempos su método se elaboración con segunda fermentación en botella llamado “champenoise”, lo cual lo hace absolutamente original y único.
El hombre “controla” la naturaleza en cierta forma para obtener los mejores beneficios. En el caso del vino, los controles comienzan por el terreno, luego las vides, el modo de conducción más propicio de acuerdo al clima, a la altura sobre el nivel del mar, al recorrido del sol desde el levante hasta el poniente, el riego si las lluvias no son suficientes.
También en la producción se han efectuado controles durante muchos años, propiciando mejoramiento en la elaboración, hasta dar con el producto justo que le da fama a la zona por la trascendencia mundial de ese producto y aún siendo muchos los productores de esa misma zona, la calidad ya está implícita.
Siempre, cuando algo es bueno, aparecen las imitaciones y es así que en cada país se dictan leyes para proteger a los originales y en el caso del vino, hay legislaciones, comités de degustación y controles que establecen reglamentaciones dentro de cada zona para que la fama alcanzada no decaiga. Para que la calidad sea la misma ayer, hoy y mañana.
Así aparecen las llamadas Denominación de Origen Controlada (DOC) o las Apellation d’Origine Contrôlée (AOC) en Francia, o las Denominzione Di Origene Controllata e Garantita (DOCyG) en Italia o España donde la categoría de mayor prestigio y mas exigente en las cuestiones de control es la de Denominación de Origen Calificada.
Esto hace que sólo el Champagne del Champagne de Francia, pueda llevar ese nombre en la etiqueta, y la legislación aún va más allá dado que tampoco se pude poner que se elabora el espumante con el método champenoise, y mas aún, ni siquiera es posible ponerle a un perfume el nombre Champagne.
Así por ejemplo en España se elabora un vino de este tipo pero se lo denomina Cavas y en la etiqueta indica que se elaboró con el método “tradicional”.
La utilidad de la DOC es un tema muy discutido porque hay muchos que solo señalan que hay vinos buenos o vinos malos, llamen como se llamen y provengan de donde provengan. Pero lo cierto es que una DOC es la que le garantizará una calidad determinada en el tiempo. Es un argumento comercial, un buen argumento de venta, pero lo importante es que le asegura al consumidor que el producto fue sometido a un código de excelencia, dado que quien acata una DOC (agricultor, bodeguero, empresa, etc.), se compromete a cultivar y cosechar la uva bajo determinadas pautas (de variedad o variedades utilizadas en la zona, su rendimiento, el tratamiento a los racimos, formas de cosecha) que mejoran la calidad y además se aviene a controles fidedignos para que se respeten. Esto es así no solo en las vides sino también en todo el proceso de viticultura (grado alcohólico mínimo, tecnología aplicada en la elaboración, etc.).
Las Denominaciones de Origen tienen éxito solo si son constantes y serias.
Todos los países que cuentan con DOC son centros exportadores. Esa comercialización genera ingresos y esta reglamentación, estos controles que generan las DOC, garantizan la calidad y ampara a sus productos de las posibles imitaciones. Cada zona mantiene sus legislaciones históricas porque comparten un denominador común, que es su origen, su tierra, el “cru”, el pago.
En Francia tienen Apellation d’Origine Contrôlée Bordeaux, Bourgogne, Champagne, Beaujolais, Chablis, Médoc, Graves, entre otros. Respecto a la calidad de sus vinos, Francia cuenta con cuatro “categorías”.
Una es la mencionada A.O.C. que enmarca a los vinos de máxima categoría por sus rigurosos controles dado que para serlo estos vinos deben ser catados antes de pasar a adquirir este nivel. El siguiente status es el de Vin Délimitée de Qualité Supérieure (V.D.Q.S.) que son vinos sometidos a condiciones similares a las anteriores pero con restricciones menos estrictas respecto a procedimientos y zonas de producción.
También son catados los vinos antes de recibir esta mención.
La siguiente categoría es la de Vin de Pays que se dividen en tres categorías con nombres locales de municipios o distritos, de departamento y de región. Los controles disminuyen en rigurosidad desde el de región al de las localidades. Por último la categoría de Vin de Table incluye a aquellos vinos de bajo precio para ser bebidos todos los días, vinos de mesa. En las etiquetas no puede especificar la procedencia y su calidad puede ser variable.
España recién el año 1970 se crea el Instituto Nacional de Denominaciones de Origen con el objeto de proteger la calidad, el origen geográfico y la tradición vinícola de cada zona de producción. Las zonas principales son Rioja, Ribera del Duero, Rueda, Penedes, Jerez, entre otras. La categoría de mayor prestigio que pueden recibir los caldos en España es el de Denominación de Origen Calificada (D.O.C.). Para lograrla deben pasar por una serie de reglamentaciones aplicadas a su elaboración además de ser sometidos al control de un panel de degustación. Vinos de Rioja en 1991 fueron los primeros en obtener este status.
Las siguientes categorías son Denominación de Origen (D.O) que si bien tienen también rigurosos controles, solo se exigen que cumplan con los estándares específicos de cada región. También hay cata para recibir la distinción. Luego están los Vinos de la Tierra (V. dlM., que equivale al Vin de Pays de Francia), Vino Comarcal (V.C.), que son vinos de una zona que pueden indicarlo en la etiqueta, por ejemplo “Vino de Mesa de Toledo (V.C.)” y por último los Vinos de Mesa (V.dM.).
En Portugal se sigue con el mismo sistema de Denominaciones de Origen al estilo francés. El Vino do Porte fue la primera y la mas rígidamente defendida DOC dado que cuatro siglos después, estos famosos vinos de Portugal siguen en vigencia, cobran fuerza y se hacen moda.
En Italia las categorías de calidad están dadas por la máxima que es la de Denominzione Di Origene Controllata e Garantita (D.O.C.G.). Le siguen Denominizione di Origene Controllata (D.O.C.), Denominizione Geográfica Típica (I.G.T.) que equivale a la de Vin de Pays de Francia, y por último la calificación de vinos de mesa como Vini da Tabola (V.dT.).
En Argentina, cuando el vino estaba destinado solo al consumo interno, el tema de las DOC no era fundamental, pero desde las últimas dos décadas se viene observando una tendencia en las bodegas, una toma de conciencia en cuanto a las ventajas que traen aparejadas las DOC, sobre todo al obtener nuestros vinos variados galardones internacionales de calidad y al crecimiento importante de la exportación. (Además de un cambio en el consumo interno que modificó su costumbre de cantidad por calidad).
La dificultad principal con que cuentan algunas bodegas es que suelen vinificar uvas procedentes de viñedos propios ubicados en otros distritos o bien compran la materia prima a productores independientes diseminados fuera de la zona de influencia.
Denominaciones de Origen casi naturales, aunque aún no legalizadas son el caso de Cafayate en Salta, Chalecito en La Rioja o la zona del Alto Valle de Río Negro, que tienen características muy diferenciadas entre sí y además distintas de las del resto del país.
Hasta el momento hay tres zonas que cuentan con Declaración de Origen Controlada que son Luján de Cuyo (que ya ha presentado cuatro vinos con este sello), la de San Rafael (que agrupa a una serie de bodegas y que en 1994 presentó oficialmente vinos elaborados con uvas chardonnay), y la de Maipú, todas en la provincia de Mendoza.
Vinos DOC son de las Bodegas: Norton, Santa Isabel y Luiggi Bosca de Luján de Cuyo y Bianchi, Goyenechea y Sutter de San Rafael. Cafayate en Salta y Chilecito en la Rioja.
Agradecimiento
La mejor manera de agradecer, de reconocer el trabajo tomado por los agricultores, los enólogos, los bodegueros, los wine macker, es tomarnos nuestro tiempo durante la degustación de vinos DOC y apreciar su amplísima gama de sabores, colores, aromas y texturas que nos brindan estos productos y la seguridad que mañana lo vamos a poder disfrutar de la misma forma.
La Ley
El 15 de setiembre de 1999 la Cámara de Senadores de la Nación Argentina sancionó la Ley de protección de las indicaciones geográficas y denominaciones de origen, de los vinos y bebidas espirituosas que se producen dentro de nuestra frontera.
Así por ejemplo cuando decimos que comí un jamón de Parma..., o fumé un habano de Cuba..., o tomé un escocés, o disfruté un turrón de Jijona..., no interesa saber la marca ni quién lo elaboró, cuando o como, ya sabemos que esos productos son buenos por solo ser de donde son.
Cualquiera de esos productos pueden ser elaborados en otro lado, pero el sello de pertenencia que tienen los originales, tienen por sí un valor de calidad otorgados por una tradición cultural e histórica que no puede ser superado.
Los productos de origen se pueden imitar, de hecho abundan innumerables intentos en muchos casos, pero no es lo mismo comer un jamón “tipo” Parma que un jamón “de” Parma.
La Denominación de Origen se refiere siempre a un producto de una zona geográfica delimitada, pero además expresa modos de producirlo con un estilo cultural que tiene su origen en la historia.
EL verdadero “champagne” es el de la zona de Champagne al noroeste de Francia, donde también se creó y perfeccionó en el correr de los tiempos su método se elaboración con segunda fermentación en botella llamado “champenoise”, lo cual lo hace absolutamente original y único.
El hombre “controla” la naturaleza en cierta forma para obtener los mejores beneficios. En el caso del vino, los controles comienzan por el terreno, luego las vides, el modo de conducción más propicio de acuerdo al clima, a la altura sobre el nivel del mar, al recorrido del sol desde el levante hasta el poniente, el riego si las lluvias no son suficientes.
También en la producción se han efectuado controles durante muchos años, propiciando mejoramiento en la elaboración, hasta dar con el producto justo que le da fama a la zona por la trascendencia mundial de ese producto y aún siendo muchos los productores de esa misma zona, la calidad ya está implícita.
Siempre, cuando algo es bueno, aparecen las imitaciones y es así que en cada país se dictan leyes para proteger a los originales y en el caso del vino, hay legislaciones, comités de degustación y controles que establecen reglamentaciones dentro de cada zona para que la fama alcanzada no decaiga. Para que la calidad sea la misma ayer, hoy y mañana.
Así aparecen las llamadas Denominación de Origen Controlada (DOC) o las Apellation d’Origine Contrôlée (AOC) en Francia, o las Denominzione Di Origene Controllata e Garantita (DOCyG) en Italia o España donde la categoría de mayor prestigio y mas exigente en las cuestiones de control es la de Denominación de Origen Calificada.
Esto hace que sólo el Champagne del Champagne de Francia, pueda llevar ese nombre en la etiqueta, y la legislación aún va más allá dado que tampoco se pude poner que se elabora el espumante con el método champenoise, y mas aún, ni siquiera es posible ponerle a un perfume el nombre Champagne.
Así por ejemplo en España se elabora un vino de este tipo pero se lo denomina Cavas y en la etiqueta indica que se elaboró con el método “tradicional”.
La utilidad de la DOC es un tema muy discutido porque hay muchos que solo señalan que hay vinos buenos o vinos malos, llamen como se llamen y provengan de donde provengan. Pero lo cierto es que una DOC es la que le garantizará una calidad determinada en el tiempo. Es un argumento comercial, un buen argumento de venta, pero lo importante es que le asegura al consumidor que el producto fue sometido a un código de excelencia, dado que quien acata una DOC (agricultor, bodeguero, empresa, etc.), se compromete a cultivar y cosechar la uva bajo determinadas pautas (de variedad o variedades utilizadas en la zona, su rendimiento, el tratamiento a los racimos, formas de cosecha) que mejoran la calidad y además se aviene a controles fidedignos para que se respeten. Esto es así no solo en las vides sino también en todo el proceso de viticultura (grado alcohólico mínimo, tecnología aplicada en la elaboración, etc.).
Las Denominaciones de Origen tienen éxito solo si son constantes y serias.
Todos los países que cuentan con DOC son centros exportadores. Esa comercialización genera ingresos y esta reglamentación, estos controles que generan las DOC, garantizan la calidad y ampara a sus productos de las posibles imitaciones. Cada zona mantiene sus legislaciones históricas porque comparten un denominador común, que es su origen, su tierra, el “cru”, el pago.
En Francia tienen Apellation d’Origine Contrôlée Bordeaux, Bourgogne, Champagne, Beaujolais, Chablis, Médoc, Graves, entre otros. Respecto a la calidad de sus vinos, Francia cuenta con cuatro “categorías”.
Una es la mencionada A.O.C. que enmarca a los vinos de máxima categoría por sus rigurosos controles dado que para serlo estos vinos deben ser catados antes de pasar a adquirir este nivel. El siguiente status es el de Vin Délimitée de Qualité Supérieure (V.D.Q.S.) que son vinos sometidos a condiciones similares a las anteriores pero con restricciones menos estrictas respecto a procedimientos y zonas de producción.
También son catados los vinos antes de recibir esta mención.
La siguiente categoría es la de Vin de Pays que se dividen en tres categorías con nombres locales de municipios o distritos, de departamento y de región. Los controles disminuyen en rigurosidad desde el de región al de las localidades. Por último la categoría de Vin de Table incluye a aquellos vinos de bajo precio para ser bebidos todos los días, vinos de mesa. En las etiquetas no puede especificar la procedencia y su calidad puede ser variable.
España recién el año 1970 se crea el Instituto Nacional de Denominaciones de Origen con el objeto de proteger la calidad, el origen geográfico y la tradición vinícola de cada zona de producción. Las zonas principales son Rioja, Ribera del Duero, Rueda, Penedes, Jerez, entre otras. La categoría de mayor prestigio que pueden recibir los caldos en España es el de Denominación de Origen Calificada (D.O.C.). Para lograrla deben pasar por una serie de reglamentaciones aplicadas a su elaboración además de ser sometidos al control de un panel de degustación. Vinos de Rioja en 1991 fueron los primeros en obtener este status.
Las siguientes categorías son Denominación de Origen (D.O) que si bien tienen también rigurosos controles, solo se exigen que cumplan con los estándares específicos de cada región. También hay cata para recibir la distinción. Luego están los Vinos de la Tierra (V. dlM., que equivale al Vin de Pays de Francia), Vino Comarcal (V.C.), que son vinos de una zona que pueden indicarlo en la etiqueta, por ejemplo “Vino de Mesa de Toledo (V.C.)” y por último los Vinos de Mesa (V.dM.).
En Portugal se sigue con el mismo sistema de Denominaciones de Origen al estilo francés. El Vino do Porte fue la primera y la mas rígidamente defendida DOC dado que cuatro siglos después, estos famosos vinos de Portugal siguen en vigencia, cobran fuerza y se hacen moda.
En Italia las categorías de calidad están dadas por la máxima que es la de Denominzione Di Origene Controllata e Garantita (D.O.C.G.). Le siguen Denominizione di Origene Controllata (D.O.C.), Denominizione Geográfica Típica (I.G.T.) que equivale a la de Vin de Pays de Francia, y por último la calificación de vinos de mesa como Vini da Tabola (V.dT.).
En Argentina, cuando el vino estaba destinado solo al consumo interno, el tema de las DOC no era fundamental, pero desde las últimas dos décadas se viene observando una tendencia en las bodegas, una toma de conciencia en cuanto a las ventajas que traen aparejadas las DOC, sobre todo al obtener nuestros vinos variados galardones internacionales de calidad y al crecimiento importante de la exportación. (Además de un cambio en el consumo interno que modificó su costumbre de cantidad por calidad).
La dificultad principal con que cuentan algunas bodegas es que suelen vinificar uvas procedentes de viñedos propios ubicados en otros distritos o bien compran la materia prima a productores independientes diseminados fuera de la zona de influencia.
Denominaciones de Origen casi naturales, aunque aún no legalizadas son el caso de Cafayate en Salta, Chalecito en La Rioja o la zona del Alto Valle de Río Negro, que tienen características muy diferenciadas entre sí y además distintas de las del resto del país.
Hasta el momento hay tres zonas que cuentan con Declaración de Origen Controlada que son Luján de Cuyo (que ya ha presentado cuatro vinos con este sello), la de San Rafael (que agrupa a una serie de bodegas y que en 1994 presentó oficialmente vinos elaborados con uvas chardonnay), y la de Maipú, todas en la provincia de Mendoza.
Vinos DOC son de las Bodegas: Norton, Santa Isabel y Luiggi Bosca de Luján de Cuyo y Bianchi, Goyenechea y Sutter de San Rafael. Cafayate en Salta y Chilecito en la Rioja.
Agradecimiento
La mejor manera de agradecer, de reconocer el trabajo tomado por los agricultores, los enólogos, los bodegueros, los wine macker, es tomarnos nuestro tiempo durante la degustación de vinos DOC y apreciar su amplísima gama de sabores, colores, aromas y texturas que nos brindan estos productos y la seguridad que mañana lo vamos a poder disfrutar de la misma forma.
La Ley
El 15 de setiembre de 1999 la Cámara de Senadores de la Nación Argentina sancionó la Ley de protección de las indicaciones geográficas y denominaciones de origen, de los vinos y bebidas espirituosas que se producen dentro de nuestra frontera.
Derecho de Autor, Expediente Nº 465291
